En Antena3, ayer, en sus ya famosos reportajes humorísticos (vía meneame):
En los últimos ocho años el número de adictos a Internet y a las nuevas tecnologías se ha triplicado. Las víctimas son jóvenes que han perdido la adolescencia enganchados al ordenador, obsesionados día y noche con los videojuegos, conectados a los “chats” de forma compulsiva. Los expertos aseguran que es como una droga de la que no pueden desconectarse y alertan a los padres de los peligros a los que se exponen.
En la Wikipedia inglesa, sobre el invento de la televisión:
Un artículo del 23 de Febrero de 2002 de Scientific American sugería que ver compulsivamente la televisión era similar a cualquier otra adición, un descubrimiento soportado por informes de síntomas de abstinencia en familias obligadas por las circunstancias a dejar de consumir televisión.
Un estudio en Nueva Zelanda con 1000 personas (de la niñez a los 26 años de edad) demostró que “el consumo de televisión en la infancia y la adolescencia estaba asociada al fracaso escolar”. En otras palabras, cuanto más viera un niño la televisión, menos probabilidades había de que él o ella acabara la escuela y se matriculara en la universidad.